Noche de domingo

Es domingo, llego la noche y mientras cenaba con mis amores, se me vino a la mente una situacion. Pensaba que hace un poco mas de 2 años, en junio de 2015, estabamos con mi mujer, en nuestro primer viaje a florida. Despues de pasar unos 7 dias espectaculares en ny, tuvimos otros inmejorables en florida.
El recuerdo que se me vino, fue el de nuestra vuelta de Key West hacia Miami.
Vieron que dicen que es matador hacerlo en el dia, bueno lo es. Pero como dicen, quien te quita lo bailado no?

Alrededor de las 21hs emprendimos el regreso desde el ultimo punto de los cayos. Despues de una jornada de descansar en la playa de Fort Zacharys y ver el atardecer en mallory square, emprendimos la vuelta.
Lu tenia agendado un lugar que yo ni conocia, lo habia visto en la tele. El dolar tree. Ese negocio donde venden todo por u$s 1, ella algo me habia contado, pero entre nosotros, mucha bola no le di.
No soy muy fanatico de las compras, como algunos se habran dado cuenta, pero en usa me olvido y compro, no quedo fuera del sistema jaja.
Habiamos cargado nafta, ya por agarrar la ruta y de la nada nos cruzamos con la primera tienda de la marca mencionada. Justo ahora, que teniamos que hacer ese trayecto de 4hs, madre mia!
Y para contentar a mi mujer, paramos. Nos divertimos mucho ese dia, en ese lugar, como siempre digo venden de todo, algunas pueden parecer pavadas o truchadas pero en si, se vuelve un paseo que no se pueden perder.
Cerramos el local, porque el horario limite era a las 10hs.
Ahi si nos metimos en la ruta, pare en un mac donals a comprarme unas patitas de pollo porque me habia agarrado hambre. Lu no quiso comer nada, porque habiamos comido un chocolate enorme en key west con casi 40 grados de calor a la tarde y nos habia caido pesimo (a nosotros solos se nos ocurrio, pero desde la exhibidora estaba tan tentador!!!)

Seguimos viaje, la ruta puede parecer divertida al principio, a la ida, despues se vuelve monotona y de noche, ni les cuento, no se ve absolutamente nada. De hecho hay partes donde ni banquina hay, se vuelve tedioso realmente.

La copiloto me estaba abandondando de a ratos y yo seguia como podia, hasta que un momento, que solo dios sabe donde fue, paramos en una estacion de servicio, yo no daba mas, necesitaba tomarme un cafe de 2lts.
Encima la estacion tenia mas iluminacion que un estadio de futbol, son llamativas esas cosas.
Entre y no habia cafe hecho y la mujer que atendia muy amablemente me preparo para mi, hasta me pregunto de que gusto queria. Lu se habia quedado en el auto, en el negocio ni un alma habia.
Me prepare ese café de 2lts, le agradecí y me despedí de la sra y sali. La secuencia parecía la de una película de terror, el auto estaba solo, frente a un descampado separado por un cerco, faltaba que aparezca jason con la motosierra nomas jaja.
Encima se movio un arbusto y me meti en el auto de un saque. Nos fuimos.

Me tome el cafe, el cual, como si fuese un videojuego, me devolvio algo de vida. Pero faltaba todavia.
Mientras manejaba note que el cansancio no era nuestro único compañero, el fastidio tambien estaba ahi, empezando a hacerse notar.
Quien me mandó a hacer semejante viaje? pensaba una y otra vez y como el café ya no estaba, me empecé a desquitar con una bolsa enorme de gomitas tipo yummy que había comprado en el dolar tree. No eran muy ricas, pero era eso, o quedarme dormido, no había elección.

Por error nuestro, programamos el gps con la direccion equivocada y bajamos en south beach, cuando teniamos que ir a collins al 6300, uhh ahi casi renuncio a todo jaja, pero seguimos. Sobe estaba desertica, solo algun que otro amante de la noche quedaba dando vueltas.

La ciudad estaba bella, como siempre y mas de noche, como suele pasar, eso me estaba haciendo olvidar el viaje tan largo que habia hecho.

8hs de manejo en un solo dia. Recuerden que veniamos de hacer 7 dias a puro trote en NY, estabamos fusilados.

Llegamos al Casablanca, y del cansancio, por suerte para mi mujer, jaja yo ya no podia putear mas, pero ya estaba hecho no habia vuelta atras.

Nos preparamos para ir a la cama, nuestra habitacion tenia un ventanal de cara al atlantico y aunque el cansancio era insoportable e insostenible, me quede 5 minutos contemplando la calma del océano y las luces de los barcos que se ven allá a lo lejos.

Era el final de un gran dia, una gran experiencia, una hermosa y alocada aventura.

Recuerdo esa imagen como si fuera hoy, esta noche, me acuesto y me tomare esos 5 minutos, como si la ventana de mi casa diera al atlántico…

Espero les haya gustado el relato, nos vemos en el próximo.

Martin

05/11/2017